martes, 5 de mayo de 2026

¿De tal palo tal astilla?

 

La imitación es una de las formas como aprende el cerebro. Al nacer, y en adelante, son las denominadas neuronas espejo las que hacen gala del aprendizaje por imitación.
Pero, imitar no es solo la repetición de palabras, gestos, conductas y comportamientos positivos, sino también negativos; y esto sucede cuando se trata de la réplica de todo cuanto pudiera estar mal entendido por el niño ante la falta o ausencia de pautas, límites o aclaración oportuna y anticipada sobre lo que él o ella pudiera estar imitando tras su interpretación de cómo lo observa y escucha en ese primer espacio de desenvolvimiento y desarrollo que es su casa u hogar. Lo que se convierte entonces en otra de las importancias del rol formativo de los padres, así como otra de las razones del porqué de la responsabilidad de los mismos sobre sus hijos en este inicio de su proceso de aprendizaje.
Nunca dejamos de imitar, pero ello no rige nuestras vidas; es decir, que nuestras vidas se rigen por nuestras muchas otras demás habilidades y capacidades que desarrollamos en el transcurso de nuestras etapas de aprendizaje, y durante todo el tiempo de nuestra existencia en sí. Sin embargo, en este punto es importante señalar que, no solo los padres, sino también las escuelas juegan un rol importante en la educación de los aprendices para la imitación no es saludable ni positiva cuando se opta por la imitación ante la